A un grupo de de gondorianos les encargan acudir a Osgiliath para escoltar a Minas Tirith a Haldor el Rebanador, un conocido delincuente y asesino. Ha sido detenido por las fuerzas del orden que acampan en la ciudad, pero no pueden llevarlo de vuelta porque no pueden prescindir de ningún hombre, dados los recurrentes ataques de orcos.

Cuando los personajes llegan, el capitán Thorongil, que lidera las tropas acampadas en Osgiliath, les dice que debemos cambiar de planes. 5 guerreros de Gondor han sido capturados por un conocido capitán orco llamado Uglûk, que tiene conquistado el bastión Cair Andros. Propone un intercambio de prisioneros en 7 días.
No se sabe por qué para los orcos es tan importante este, a primera vista, vulgar delincuente. Todo huele a trampa, pero no les queda otra opción. Thorongil les ofrece un destacamento de 5 soldados, pero tampoco pueden acudir tropas, por si para los orcos decidieran matar a los prisioneros después de todo.
Las órdenes de Thorongil son de huir a la mínima.
Haldor es poseedor de un inmenso tesoro, o más bien de la llave que lo abre. En Pelargir, bajo su casa familiar, en el sótano.
Haldor intentó engañar a los orcos para que consiguieran el tesoro por él. Una araña gigante ha hecho un nido en el escondite del tesoro y no quiere avisar a los hombres, por miedo a que se lo quiten. Hizo un trato con los orcos, pero aligeró mucho el peligro que se escondía bajo su casa. Los orcos se infiltraron y Haldor pretendía robarles el caliz mágico. Pero muchos de los orcos murieron, el resto les dejaron atrás y Haldor intentó esconderse. Los orcos buscan a Haldor tanto para vengarse como para conseguir el tesoro definitivamente.
Está guardado con un sello que, para abrirlo se debe decir “La luz de una estrella ilumina la hora de nuestro encuentro” dentro hay una cámara, en la que ha hecho su nido una hija de Ungoliant.

Tipo de enemigo: Gran Bestia
Categoría: Enemigo formidable / mini-jefe